Cómo se juga al solitario Klondike

Para comenzar una partida, se disponen en el tablero veintiocho de las cincuenta y dos cartas de una baraja usual. El resto de cartas, veinticuatro, se hallan juntas en la baraja, bocabajo.

Las filas de la mesa pueden numerarse de izquierda a derecha del uno al siete. Cada fila recibe exacta mente el mismo número de naipes que señala su ordinal, mas solo se pone boca arriba el naipe  ubicada en la parte de abajo. En suma, van a quedar veintiuno cartas bocabajo (ocultas) en el tablero.

Si la acción está tolerada, se puede desplazar la carta que esta libre de la baraja de descarte o también la última carta de uno de los montón de la mesa al mazo de destino. Con Cada As empieza una nueva fase, que se sigue con los cartas que le prosiguen en valor superior. Asi mismo tambien se puede desplazar una carta de la baraja de destino a la mesa, siempre y en todas circunstancia que sea a un sitio tolerado.

Dentro de la mesa, una serie organizada de colores alternativos, con independencia de su tamaño de la carta, puede moverse de la parte De abajo de un montón al final de otro, mas la carta de destino siempre y en toda circunstancia debe continuar en valor a la carta movida, y ser del color contrario. Exactamente los mismas requisitos debe cumplirse para mover la carta vista del mazo de descarte al final de un montón

Al eliminar el naipe de arriba que esta oculta, esta última se virará y se va a poner en juego de forma automática. Cuando se eliminen todos y cada una de los naipes de un montículo, la y fila se queda vacía, Una regla fundamental del juego es que, en una columna vacía, solo se puede colocarse un Rey (K).

El juego del solitario prosigue hasta que se han mandado todas y cada una de los naipes al mazo de destino final, para gana la partida, o tambien hasta que el jugador decide parar de jugar, en tal caso se pierde y acaba la partida. En cualquier instante a lo largo de la partida, el jugador tiene la opción de iniciar nuevamente otra partida.